El día después de un clásico
suele ser apasionante, quizás hasta más divertido que el propio partido, aunque
el de ayer fuera uno de esos encuentros que para los Madridistas siempre
quedara en la retina. Hoy podremos leer desde “el fin de un ciclo” hasta la
petición de la renovacion de Mou; soy de los que piensa que los extremos no son
buenos, bueno miento, los extremos son muy buenos pero cuando hablamos de jugar
al fútbol. Pensando fríamente las consecuencias del partido, no creo que vaya a
suceder nada “raro”, en 3 días tenemos otro clásico, eso si, esta vez para
ambos equipos será un mero tramite, en el que el Madrid querrá pasar “sin pena
ni gloria” y en el que el Barcelona intentara dañar el orgullo del madridista.
Volviendo al partido de ayer,
varios datos llaman la atención. Los principales, el numero de intervenciones
de Diego Lopez (4) y cómo el Real Madrid ganaba 0-1 con un 17% de posesión.
Mou demostró una vez mas que es
capaz de sorprender a propios y extraños, y casi siempre acertando en sus
planteamientos; ayer el 11 del Madrid no presentaba grandes cambios, el único
el de
monseigneur Varane
por un Pepe que no esta en su mejor momento y que quizas, para partidos como el
de ayer, puede ser recomendable dejarle sentado. Volvió a plantear una defensa
de 5 y en algunos caso durante la segunda parte, de 6, utilizó tanto a Di Maria
como a Callejón de falsos laterales, permitiendo que los espacios en zonas
centrales, por donde messi se desenvuelve con soltura, fueran excasos o nulos,
y con la defensa a mas de 15 metros del borde del área donde los centrales
perseguían a su marca y terminaban la jugada a la altura del centro del campo.
Estos eran los cimientos que Mou
construyó para una victoria arrolladora. Él tiene muy claro cuales son las
virtudes de su equipo y cuales son las debilidades blaugranas, masificó el
numero de jugadores en la zona central, en la que Kedhira fue lo mas parecido a
un “panzer” de los de la segunda guerra mundial, fue capaz de hacer su trabajo
y el de un Xabi Alonso mermado; también destacaría el generoso trabajo
defensivo que hizo Özil y al que no nos tiene acostumbrados, si a sus
cualidades técnicas le unimos un trabajo como el de ayer, estaremos hablando de
un futuro balón de oro.
Ante todas estas barreras que Mou
puso por la zona central, el Barcelona se vio obligado a intentar llevar su
juego a las bandas, lo mismo que hizo el Milán hace 7 días y lo mismo que
intentan muchos equipos que ya conocen las debilidades del barça. Quizá obligarles
a hacer esto ya no es un merito, tendría que ser una obligación, para mi el
merito de Mou ayer fue convencer a sus jugadores de que todo iba a salir bien, que
saltaran al Camp Nou sabiendo que saldrían vencedores en la batalla; fué
apabullante cómo ganaban cualquier balón dividido, cómo en cualquier choquem el
blanco era el ganador, cómo se anticipaban a los pases blaugranas, pero sobre
todo, lo mas llamativo era la fe con la que hacían las cosas.
Si a todo este “buen hacer”
blanco, le sumamos el estado físico que tiene el barca en este tramo y que por
desgracia no tiene un capitán que guíe el barco, provoca una vulnerabilidad
mayor del equipo. Prometo escribir en próximas entradas sobre el tema
Roura-Tito, pero deduzco que no tiene que ser fácil para los jugadores
desconocer quién manda en el equipo, y si las decisiones se toman a miles de
kilómetros sin saber cómo entrenan o qué sensaciones trasmiten.
Volviendo al buen hacer blanco,
las virtudes del equipo las conocemos: sin
balón son el mejor equipo que he visto, y con el buen estado físico que
atraviesan en estos momentos jugadores determinantes como Di Maria (12.5 km
durante el partido de ayer) o Cristiano, son un equipo casi imbatible fuera de
su feudo, por ello, en estos momentos el Madrid esta “super”, concienciado de
los partidos que tienen que ganar y en los que derrochar toda su energía. Creo
que ayer Sir Alex Ferguson volvería a Manchester algo asustado.
Cristiano Ronaldo merece mención
a parte. Para muchos, el 2º mejor jugador, para otros tantos en los que me incluyo,
el más determinante; no es hablar por hablar, si miras los números del R.Madrid,
sin él asustan, y si te agarras a partidos determinantes, siempre aparece;
recuerdo el salto al cielo en la prorroga de la copa del rey, los dos goles que
dieron la liga el año pasado al R.Madrid en su visita al Nou Camp, la exhibición
de ayer consagrándole como el gran jugador que es, el derroche de energía
durante los 90 minutos haciéndonos intuir que es superior al resto, la tranquilidad
con la que define en momentos en los
que a otros les tiembla el pulso confirmándonos que es de otra pasta, razones
de peso como éstas dan esperanza a los madridistas de cara al enfrentamiento de
Champions.
Una nueva demostración deja en
evidencia que no por atacar constantemente, ni por hacerlo con más hombres, el
resultado será mejor; partidos que desde una buena defensa y con un buen
planteamiento pueden ser tan brillantes como el de ayer, nos reafirman a los
amantes de la táctica para seguir buscando soluciones que convengan a nuestros
equipos.