miércoles, 27 de febrero de 2013

Sin bandas no hay paraiso


El día después de un clásico suele ser apasionante, quizás hasta más divertido que el propio partido, aunque el de ayer fuera uno de esos encuentros que para los Madridistas siempre quedara en la retina. Hoy podremos leer desde “el fin de un ciclo” hasta la petición de la renovacion de Mou; soy de los que piensa que los extremos no son buenos, bueno miento, los extremos son muy buenos pero cuando hablamos de jugar al fútbol. Pensando fríamente las consecuencias del partido, no creo que vaya a suceder nada “raro”, en 3 días tenemos otro clásico, eso si, esta vez para ambos equipos será un mero tramite, en el que el Madrid querrá pasar “sin pena ni gloria” y en el que el Barcelona intentara dañar el orgullo del madridista.

Volviendo al partido de ayer, varios datos llaman la atención. Los principales, el numero de intervenciones de Diego Lopez (4) y cómo el Real Madrid ganaba 0-1 con un 17% de posesión.
Mou demostró una vez mas que es capaz de sorprender a propios y extraños, y casi siempre acertando en sus planteamientos; ayer el 11 del Madrid no presentaba grandes cambios, el único el de monseigneur Varane por un Pepe que no esta en su mejor momento y que quizas, para partidos como el de ayer, puede ser recomendable dejarle sentado. Volvió a plantear una defensa de 5 y en algunos caso durante la segunda parte, de 6, utilizó tanto a Di Maria como a Callejón de falsos laterales, permitiendo que los espacios en zonas centrales, por donde messi se desenvuelve con soltura, fueran excasos o nulos, y con la defensa a mas de 15 metros del borde del área donde los centrales perseguían a su marca y terminaban la jugada a la altura del centro del campo.

Estos eran los cimientos que Mou construyó para una victoria arrolladora. Él tiene muy claro cuales son las virtudes de su equipo y cuales son las debilidades blaugranas, masificó el numero de jugadores en la zona central, en la que Kedhira fue lo mas parecido a un “panzer” de los de la segunda guerra mundial, fue capaz de hacer su trabajo y el de un Xabi Alonso mermado; también destacaría el generoso trabajo defensivo que hizo Özil y al que no nos tiene acostumbrados, si a sus cualidades técnicas le unimos un trabajo como el de ayer, estaremos hablando de un futuro balón de oro.
Ante todas estas barreras que Mou puso por la zona central, el Barcelona se vio obligado a intentar llevar su juego a las bandas, lo mismo que hizo el Milán hace 7 días y lo mismo que intentan muchos equipos que ya conocen las debilidades del barça. Quizá obligarles a hacer esto ya no es un merito, tendría que ser una obligación, para mi el merito de Mou ayer fue convencer a sus jugadores de que todo iba a salir bien, que saltaran al Camp Nou sabiendo que saldrían vencedores en la batalla; fué apabullante cómo ganaban cualquier balón dividido, cómo en cualquier choquem el blanco era el ganador, cómo se anticipaban a los pases blaugranas, pero sobre todo, lo mas llamativo era la fe con la que hacían las cosas.
Si a todo este “buen hacer” blanco, le sumamos el estado físico que tiene el barca en este tramo y que por desgracia no tiene un capitán que guíe el barco, provoca una vulnerabilidad mayor del equipo. Prometo escribir en próximas entradas sobre el tema Roura-Tito, pero deduzco que no tiene que ser fácil para los jugadores desconocer quién manda en el equipo, y si las decisiones se toman a miles de kilómetros sin saber cómo entrenan o qué sensaciones trasmiten.
Volviendo al buen hacer blanco, las virtudes del equipo las conocemos: sin balón son el mejor equipo que he visto, y con el buen estado físico que atraviesan en estos momentos jugadores determinantes como Di Maria (12.5 km durante el partido de ayer) o Cristiano, son un equipo casi imbatible fuera de su feudo, por ello, en estos momentos el Madrid esta “super”, concienciado de los partidos que tienen que ganar y en los que derrochar toda su energía. Creo que ayer Sir Alex Ferguson volvería a Manchester algo asustado.
Cristiano Ronaldo merece mención a parte. Para muchos, el 2º mejor jugador, para otros tantos en los que me incluyo, el más determinante; no es hablar por hablar, si miras los números del R.Madrid, sin él asustan, y si te agarras a partidos determinantes, siempre aparece; recuerdo el salto al cielo en la prorroga de la copa del rey, los dos goles que dieron la liga el año pasado al R.Madrid en su visita al Nou Camp, la exhibición de ayer consagrándole como el gran jugador que es, el derroche de energía durante los 90 minutos haciéndonos intuir que es superior al resto, la tranquilidad con la que define en  momentos en los que a otros les tiembla el pulso confirmándonos que es de otra pasta, razones de peso como éstas dan esperanza a los madridistas de cara al enfrentamiento de Champions.


Una nueva demostración deja en evidencia que no por atacar constantemente, ni por hacerlo con más hombres, el resultado será mejor; partidos que desde una buena defensa y con un buen planteamiento pueden ser tan brillantes como el de ayer, nos reafirman a los amantes de la táctica para seguir buscando soluciones que convengan a nuestros equipos.

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